Conoce Oaxaca

 
 
 
 

Sitios de interés

 
 

Oaxaca de Juárez

 
Capital del estado de Oaxaca es una apacible ciudad donde de forma paralela se mueve un tejido dinámico enfocado a atraer turismo para todos los gustos. La gastronomía es una de las cualidades de Oaxaca, que convive con la tradición, la diversidad cultural de las etnias que en Oaxaca laten al ritmo de la Guelaguetza, cuyo concepto trasciende por encima de la gran fiesta que se celebra en julio. Guelaguetza significa “ofrenda”, y en la fiesta que hunde sus raíces en la cultura local prehispánica de los zapotecas y el culto a los dioses a los ofrendaban el maíz de las cosechas.
 
 
 
HOTEL CASA DIVINA - Oaxaca
 
 
 
 
 
HOTEL CASA DIVINA - Tempo de Santo Domingo de Guzmán
 
 
 

Templo de Santo Domingo de Guzmán

 
El centro de Oaxaca y el recinto arqueológico de Monte Albán fueron incluidos en 1987 en el listado de Patrimonio de la Humanidad de Unesco. Su mezcla de estilos de herencia hispánica como el barroco o el churrigueresco se fusionan con las actuaciones del siglo XX de Art Nouveau.

Numerosos edificios públicos, iglesias y de carácter gubernamental se construyeron con piedra de las canteras de Oaxaca, siendo especialmente bellos los de piedra verde como la Catedral, el Teatro Macedonio Alcalá o la Iglesia de Guadalupe.

 
 
 
 
Sin alejarnos del Zócalo está el bello edificio del Teatro Macedonio Alcalá, cuya platea y decoración nos recuerdan que fue construido (1903-1909) siguiendo los cortes clásicos más afrancesados durante la época de gobierno de Porfirio Díaz a principios del siglo XX. En más de cien años en su interior han acaecido juicios durante la revolución Mexicana, veladas de boxeo, espectáculos de cine, operetas o malabaristas. El teatro se bautizó con el nombre del célebre compositor autor del Vals “Dios nunca muere”
 
 
 

Pintores oaxaqueños

 
 

Francisco Toledo

 
Francisco Benjamín López Toledo (Juchitán, Oaxaca, 17 de julio de 1940) es un artista plástico mexicano que también tiene una destacada labor como activista, luchador social, ambientalista, promotor cultural y filántropo, ha apoyado numerosas causas enfocadas a la promoción y conservación del patrimonio artístico mexicano, orientada al libre acceso a la formación artística y el cuidado del medio ambiente.
 
 
 
HOTEL CASA DIVINA - Francisco Toledo
 
 
 
 
Francisco Toledo es considerado uno de los mayores artistas vivos de México, cuenta con amplio reconocimiento internacional. Es un experto impresor, dibujante, pintor, escultor y ceramista. Su arte refleja un gran aprecio por la estética de la naturaleza, particularmente la de animales que no son convencionalmente asociados con la belleza como monos, murciélagos, iguanas, sapos e insectos. En su escultura tiene dos formas de expresión, una donde representa cosas del mundo natural, específicamente bestiarios de distintos animales y otro donde se despega totalmente de la realidad. “Fragua, de ese modo, un universo que ata cabos con lo real y, simultáneamente, despliega la metáfora”.1 Esta última se deja ver en su obra gracias a que representa figuras humanas y de otros animales en una forma de apareamiento ya sea explícito o simbólico.1 La visión moral de Toledo afirma que el mundo de los humanos y el de los animales son uno con la naturaleza. En sus cuadros se representa mucho la androginia1 Toledo usa la modernidad y la vanguardia de otras civilizaciones, especialmente la europea, para sus obras 1 y muestra un sentido de lo fantástico muy desarrollado al crear criaturas antropomórficas que son a la vez monstruosas y juguetonas, personajes que incluye en sus papalotes, libros de artista, máscaras, piezas de joyería y complejos grabados.2 Debido a sus obras, se dice que Toledo pertenece a la Generación de la Ruptura aunque no haya pertenecido históricamente a la misma.

Fue el cuarto de los siete hijos de Francisco López Orozco y Florencia Toledo Nolasco. A los 14 años inició sus estudios artísticos en el taller de grabado de Arturo García Bustos. Posteriormente ingresó al Taller Libre de Grabado de la Escuela de Diseño y Artesanías, del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), en la Ciudad de México. En 1959 exhibió sus obras en la Galería Antonio Souza y en el Fort Worth Center, en Texas. En 1960 viajó a París, donde profundizó en técnicas de grabado, conoció museos, galerías, artistas y escritores que cambiaron su visión del arte, regresó a México en 1965 con una nueva perspectiva ideológica y estética que incorporará en sus obras.

Su obra se caracteriza por el toque irreverente, provocativo y transgresor que le imprime. Desarrolló su carrera como artista independiente, no se involucró con las temáticas nacionalistas que representaban la Escuela Mexicana. Aunque se le ha asociado a la Generación de la Ruptura surgida en los años 50, él sostiene que mantiene su carácter de artista autónomo.

El artista zapoteco se ha dedicado a promover y difundir la cultura y las artes de su estado natal, Oaxaca, donde actualmente reside. Con apoyo de otras instituciones fundó en octubre de 1997 el Taller Arte Papel Oaxaca, instalado en la antigua planta hidroeléctrica «La Soledad», en San Agustín Etla. Dentro de este contexto, fundó Ediciones Toledo, que en 1983 publicó su primer libro, y en 1988 fundó el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO).

A iniciativa suya se creó en 2006 el Centro de las Artes San Agustín (C.A.S.A.) en San Agustín Etla, 17 km al norte de Oaxaca de Juárez, el primer centro de arte ecológico de Latinoamérica, en donde se produce y estudia fotografía, gráfica digital, diseño textil, así como preservación del patrimonio y arte enfocados al medio ambiente. Otros proyectos que ha apoyado son: la Biblioteca para Invidentes Jorge Luis Borges, el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo, el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO), el Cine Club El Pochote, el Jardín Etnobotánico, la Fonoteca Eduardo Mata, la Biblioteca Francisco de Burgoa, las revistas Guchachi Reza (Iguana Rajada) y Alcaraván, la Casa de Matemáticas de Oaxaca y muchos otros.

A pesar de oponerse a los reconocimientos públicos, le han otorgado numerosos premios, entre ellos el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el área de Bellas Artes en 19989 y el Premio Príncipe Claus en 2000.10 En 2005 recibió el Premio Right Livelihood por su dedicación a la protección y mejora de la herencia, ambiente y vida de la comunidad de Oaxaca. En 2007, el consejo universitario de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) lo distinguió con un Doctorado Honoris Causa por su labor en el mundo de las artes. Diseñó la urna en donde desde junio de 2011 descansan las cenizas del escritor Carlos Monsiváis en la Sala de Lectura del Museo del Estanquillo, la pieza es de barro pintada al óleo, que simboliza a un gato que juega con una pelota. Francisco Toledo, en 2015 entrega el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO) a Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), una colección de más de 125 mil objetos, entre los que destacan fotografías del siglo XIX y documentos del siglo XX, siendo de las Donaciones más grandes, culturalmente hablando, incluido en la donación se encuentran dos edificios, donde actualmente se encuentra ubicado el IAGO.

Hay obras suyas en los Museos de Arte Moderno de México, París, Nueva York y Filadelfia, en la New York Public Library, la Tate Gallery de Londres y la Kunstnaneshus de Oslo, entre otros. Ha ilustrado varios libros y ha participado en numerosas exposiciones colectivas e individuales en ciudades como Nueva York, Londres, París, Ginebra, Oslo, entre otras.

Fuente: Wikipedia
 
 
HOTEL CASA DIVINA - Rufino Tamayo
 
 
 

Rufino Tamayo

 
Rufino del Carmen Arellanes Tamayo (Oaxaca, 25 de agosto de 1899 – Ciudad de México, 24 de junio de 1991) Fue un pintor modernista mexicano.

Es considerado como uno de los pintores mexicanos de mayor importancia del siglo XX, siendo además uno de los primeros artistas latinoamericanos que consiguió un reconocimiento y una difusión de su obra internacionales, como ocurrió también con otros artistas como los integrantes del conocido «grupo de los tres» (Rivera, Siqueiros y Orozco).
 
 
 
 
De hecho, trabajó con ellos en algunos proyectos, como el movimiento muralista que se extendió en el período que comprende las dos guerras mundiales; pese a las características propias de su pintura le distinguen perfectamente del resto del grupo.

El museo que lleva su nombre, Museo Tamayo Arte Contemporáneo, está dedicado exclusivamente al arte contemporáneo y no expone su obra regularmente.

Fue Doctor Honoris Causa por la Universidad de Manila en 1974; por la Universidad Nacional Autónoma de México5 en 1978; por la de Berkeley en 1982; por la Universidad del Sur de California 6 en 1985; y por la Veracruzana en 1991. Fue nombrado miembro de número de la Academia Nacional de Bellas Artes de Argentina.

Rufino Tamayo nació el 25 de agosto de 1899 en lo que es ahora la «Posada don Mario», ubicada en la calle de Cosijopí No. 219, Centro Histórico de Oaxaca, muy próximo al exconvento de Santo Domingo.

Hijo de Miguel Ignacio de Jesús Arellanes Saavedra Navarro, zapatero nacido en la Ciudad de Oaxaca y Florentina Tamayo, costurera oriunda de Tlaxiaco, Oaxaca.9 El matrimonio se separó en 1904, lo que supuso para Rufino un cambio en su forma de vida, residiendo junto a su madre hasta el año 1911, toma el apellido de la mamá después de la separación de sus padres Cuando Florentina falleció, quedó al cuidado de su tía Amalia, que junto con Rufino se trasladó a la Ciudad de México.2 10 11 Su deseo original era convertirse en músico, pero quedó tan impresionado al llegar a la Ciudad de México con la arquitectura colonial que, contaba, “se me abrieron los ojos en diferentes sentidos”. Teniendo facultades / habilidades para dibujar se percató de que quería ser un artista.

Con la idea de que Rufino podría ayudar al negocio de la familia (fruta por mayoreo) en el futuro su tía lo inscribió en la escuela de contabilidad en, 1914. No obstante, tomó clases a escondidas en la ENEBA y no fue hasta 1917 que se inscribió formalmente en la escuela.

Comenzó su educación profesional y académica en 1915, cuando ingresó en la Academia de Bellas Artes de San Carlos de la Ciudad de México (1917).4 2 10 Hasta 1921, permaneció como estudiante en la ENEBA y Tamayo presenta la escuela como un momento de rebeldía en su vida “el ambiente en la escuela era muy desagradable… La perspectiva es el arte de reproducir las cosas tal y como se ven … en un plan de rebeldía me salía a pintar al patio pues no estaba de acuerdo en hacer pintura académica”.11 Después del nombramiento de Ramos Martínez como director en 1920, dice Tamayo, abrió la escuela a nuevas tendencias y su compromiso con la escuela muestra un cambio , sobre todo en las dos corrientes entonces dominantes, neoliberalismo de Ramos Martínez y la estética ingenua promovida por la ENEBA.

En 1921 deja a escuela y se emplea como dibujante en el departamento etnográfico del Museo Nacional de Arqueología , Historia y Etnografía,hasta 1926. Estuvo presente haciendo dibujos de arte popular y piezas prehispánicas. A la par daba clases para la Secretaría de Educación Pública.Estuvo en la ENEBA hasta 1929.

Comenzó a exponer su obra relativamente pronto, llevándose a cabo su primera exposición en el año 1926. Esta exposición supuso un reconocimiento que le permitió exponer sus obras en el Art Center de Nueva York.4 2 A su regreso de Nueva York, Tamayo decidió integrarse a los escritores y artistas asociados a la recién fundada revista Contemporaneos , gracias a esta influencia y experiencia, Tamayo se colocó como una de las figuras clave de la vanguardia mexicana moderna.

En 1928, una vez ha regresado de su aventura americana en Nueva York, ejerció como profesor en la Escuela Nacional de Bellas Artes y, en 1932, fue nombrado director del Departamento de Artes Plásticas de la Secretaría de Educación Pública.

Muchos de sus trabajos entre 1929 y 1938, reflejan su relación con Maria Izquierdo y la influencia que los dos artistas tuvieron el uno sobre el otro.

En 1938 recibió y aceptó una oferta para enseñar en la Dalton School of Art de Nueva York, por lo cual se trasladó a vivir a la ciudad estadounidense, donde permaneció durante casi veinte años, cosa que provocó una gran evolución en el proceso artístico del pintor. Finaliza en Nueva York su formación, dejando poco a poco de lado su interés por el arte europeo para iniciar una nueva etapa, más original y en la que explora de una forma personal el “universo pictórico”. Se produce también en esta etapa artística la definición de su lenguaje plástico que se caracterizará por el rigor estético, la perfección de la técnica y una capacidad de transfigurar de forma imaginativa los objetos inspirándose en la cultura prehispánica y en el simbolismo del arte precolombino.4

En 1933 realizó su primer mural, siguiendo un encargo del Conservatorio Nacional de México. En este mural se puso de manifiesto su ruptura con los presupuestos estéticos de las obras de los otros muralistas.
En 1934 se casa con Olga Flores Rivas y convivirá con ella hasta el final de su vida.

Pese a la importancia y fama de sus murales, Tamayo es, ante todo, pintor de caballete, siendo uno de los temas preferidos la naturaleza muerta (representando objetos, frutos exóticos y también figuras o personajes pintorescos) utilizando una transmutación formal, con un simbolismo con raíces intelectuales y estética experimental. Pueden nombrarse entre sus obras “Hippy en blanco” (1972), expuesto en el Museo de Arte Moderno, o “Dos mujeres” (1981), en el Museo Rufino Tamayo.

En 1936 viaja en calidad de delegado al Congreso Internacional de Artistas celebrado en Nueva York, recibiendo su primer homenaje que le valió, el nombramiento como profesor de pintura en la Dalton School.

En 1941 pinta una de las obras que Más fama le proporcionó, su cuadro “Animales”, y durante los años 1940 y 1941, en su creación se puede notar una exigente síntesis que muestra la influencia picassiana.

En 1943 Tamayo realizó la que puede considerarse como su primera obra completamente abstracta, “La naturaleza y el artista” (que se puede observar en el Smith College Collection, Northampton, Massachusetts).

La Segunda Guerra Mundial y el lanzamiento de las bombas nucleares en Nagasaki e Hiroshima, cambia de forma radical la percepción artística del autor, dando pie a telúricas atmósferas en muchos de sus cuadros. También impactó en su espíritu y creatividad el inicio de la era espacial produciéndole un acercamiento plástico con el Universo. Su fama ha ido en aumento y en estos momentos, sus pinturas se exhiben junto a la obra de: Balthus, Chagall, Matisse, Miró y Picasso.

Traslada su residencia a París desde 1949, hasta finales de la década de los años 50. Es en 1950 cuando a raíz de su participación en la XXV Bienal de Venecia, alcanza renombre mundial y se le pasa a considerar como un artista prominente del siglo XX. En este momento su pintura se sintetiza llegando a crear cuadros “semi abstractos”.

De todos modos su éxito internacional se consolida a principios de la década de los cincuenta, en la Bienal de Venecia donde se instala una Sala Tamayo y más tarde cuando obtiene el Primer Premio de la Bienal de São Paulo (1953), junto al francés Alfred Mannesier.

Es a partir de este momento cuando comienza la más productiva etapa de la vida artística de Tamayo. Simultáneamente inicia su etapa fresquista, realizando frescos tanto en México (Palacio de Bellas Artes de la capital en 1952), como en otros países.

Entre los murales que lleva a cabo destacan: en 1953, realiza el mural “El Hombre” para el Dallas Museum of Cine Arts; “América” (1956) , en Houston, Estados Unidos, quizás su mural de mayor envergadura; ; en 1957, para la biblioteca de la Universidad de Puerto Rico, “Prometeo”; en 1958 realiza un monumental fresco para el Palacio de la UNESCO en París. En 1963 lleva a cabo dos murales para decorar el casco del paquebote “Shalom: Israel Ayer e Israel Hoy”. En 1964 realiza el mural “El Día y la Noche” para el Museo Nacional de Antropología e Historia de México, simbolizando la lucha entre el día (serpiente emplumada) y la noche (tigre). Sus últimos trabajos monumentales son de 1967 y 1968, cuando por encargo gubernamental realizó los frescos para los pabellones de México en la Exposición de Montreal y en la Feria Internacional de San Antonio (Texas).

El reconocimiento internacional de llega también de la mano de galardones, reconocimientos y nombramientos a cargos de organismos artísticos del mundo entero. En 1957 había sido nombrado en Francia Caballero de la Legión de Honor. En 1959 es nombrado Miembro Correspondiente de la Academia de Artes de Buenos Aires y en 1961 es elegido para integrarse en la Academia de Artes y Letras de Estados Unidos.

En 1964 recibió el Premio Nacional de Artes.

Fuente: Wikipedia
 
 

Rodolfo Morales

 
Rodolfo Morales (8 de mayo de 1925 en Ocotlán de Morelos, Oaxaca – 30 de enero de 2001 en Oaxaca de Juárez, México) fue un pintor surrealista mexicano, que incorporó elementos de realismo mágico en su obra, como el lienzo surrealista titulado «El sueño». Fue notable por su restauración de edificios históricos en Ocotlán. Junto con Rufino Tamayo y Francisco Toledo, creó en Oaxaca un centro de arte contemporáneo para fomentar la creación artística. Tanto él como Francisco Toledo han sido considerados como los artistas más reconocidos de México durante la década de los setenta.
 
 
 
HOTEL CASA DIVINA - Rodolfo Morales
 
 
 
 
Nació en Ocotlán de Morelos, Morales fue un niño solitario que a menudo encontró consuelo en el dibujo. De 1948 a 1953 estudió arte en la Academia de San Carlos en la Ciudad de México. Se graduó como profesor de dibujo y comenzó una carrera de 32 años como profesor de arte en la Escuela Nacional Preparatoria Número 6, una posición que ocupó desde 1953 hasta 1985.

En 1965, en la organización de una fiesta de Navidad en casa de su amiga y pintora Geles Cabrera, utilizó collages como decoraciones. Le gustaba su trabajo y sugirió un oficio: una escultura de una pintura. Este reconocimiento estimula a Morales, concentrar todos sus esfuerzos en la pintura y, de ganar dinero extra, organizó exposiciones de su obra en galerías pequeñas alrededor de la capital. En 1975, fue persuadido por Cabrera para celebrar su primera exposición en solitario en la corriente principal de la Casa de las Campanas, la Galería de Arte en Cuernavaca. Aquí sus cuadros llamaron la atención del famoso pintor mexicano Rufino Tamayo quien más tarde ayudó a establecer contactos con los críticos de arte y galerías de todo el mundo, dando lugar a una serie de exposiciones colectivas e individuales.

Fuente: Wikipedia